Con el pecho inflado y la mirada desafiante fija aparecían sentados el Alcalde Adhemar Wilcarani junto al Comandante departamental de la Policía y el Comandante de la segunda división de Ejercito, para ratificar oficialmente la suspensión del Primer Convite del Carnaval de Oruro 2022 con la excusa de que la aglomeración de danzarines provocaría la aceleración de la llegada de la cuarta ola de COVID a la ciudad; doce horas mas tarde en la zona sud el Local “Jumbo” estaría reventando de personas en una fiesta universitaria con grupos musicales y mucha bebida, actividad autorizada por el municipio y donde justamente no habría ningún guardia municipal ni policía con esa mirada desafiante.
Es cierto que la salud es algo que debería estar por encima de todo y que
cualquiera autoridad debería siempre hacer prevalecer las decisiones viendo la
salud como lo mas importante. Sin embargo, la forma como se ha tomado la decisión
de suspender el primer convite no ha sido de las mejores, cosa que ha molestado
a la ciudadanía, en especial a los músicos y folkloristas. Tanto la Asociación
de Conjuntos Folclóricos de Oruro como la Federación Departamental de Músicos
Profesionales de Oruro no fueron participes de esta decisión, es decir los principales
actores que hacen al Carnaval de Oruro fueron excluidos de tan importante decisión,
mas aun cuando en los meses anteriores estas organizaciones trabajaron incansablemente
en garantizar que el cien por ciento de sus integrantes participantes en el
convite estén vacunados contra el COVID, requisito exigido por el municipio
para este convite.
En el tema económico, la suspensión a falta de 48 horas es una muestra mas
de la incapacidad organizacional del municipio, puesto que 4 días antes se
llevo a cabo el COEM municipal donde podían haber mostrado y analizado las
curvas de contagios y haber tomado la decisión de suspender el primer convite;
pero no, tuvo que ser a falta de 48 horas, cuando muchos comerciantes ya habían
comprado sus productos para venderlos en el convite, cuando algunas graderías ya
estaban armadas, cuando miles de danzarines ya habían gastado en sus trajes y
otros arreglos, cuando los conjuntos ya habían contratado locales, comidas,
bebidas, etc.
La decisión del municipio de suspender el convite por motivos de salud, se
contradice enormemente con las acciones del Alcalde, ya que días antes el mismo
se encontraba marchando junto al ex presidente Evo Morales en la ciudad de la
Paz en una concentración de miles y miles de personas de todas las regiones
(seguramente mucho mas que el numero de danzarines en el convite). De la misma
forma en oportunidad del pico de la tercera ola de COVID el alcalde hacia
grandes concentraciones con grupos musicales y bebidas en afán de su campaña
electoral. Y no solo eso, sino que ahora mismo todos los fines de semana en la
ciudad se realizan gran cantidad de aglomeraciones en los diferentes locales
con miles y miles de personas bailando y bebiendo en los acontecimientos
sociales a la vista y paciencia de la policía y el municipio.
El costo económico de esta decisión seguramente será muy alto en una ciudad
que necesita movimiento económico y que una de las principales actividades que
reactivan el movimiento es precisamente el Carnaval de Oruro; ¿el costo Político?
Seguramente lo veremos próximamente, ya que organizaciones como el de los Músicos
(de donde viene el Alcalde) ya empezaron a hablar de revocatoria de mandato.
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